Distracciones al VolanteDistracciones al Volante

La conducción de cualquier vehículo, es una actividad que conlleva un potencial peligro. Según las estadísticas de entre el 70 y 90% de la siniestralidad, es consecuencia del factor humano. Y nuestros despistes y distracciones son el origen de muchos de ellos. Detectarlos y preverlos puede ser la clave para evitar distracciones al volante, y librarse de un accidente.

Son muchos los factores que favorecen las distracciones, y cualquier despiste puede hacernos recorrer varios metros sin prestar atención a la carretera, comprometiendo peligrosamente  la seguridad vial.

El propio estado de ánimo de los conductores, es un factor esencial. Conducir con estrés, ansiedad, depresión, etc. incrementa la dificultad para mantener la concentración, y por tanto disminuir nuestra capacidad de reacción, aumentando peligrosamente nuestra probabilidad de sufrir un accidente.

La fatiga o el cansancio, también altera nuestras capacidades y provocan una  disminución de nuestra atención a la carretera y nuestros reflejos.

Distracciones externas como observar el paisaje, o un cartel publicitario, son prácticas habituales pero peligrosas, ya que pueden alterar nuestra conducción Incluso un recorrido por un trayecto muy conocido, nos genera una falsa sensación de seguridad, y por tanto un exceso de confianza, que frecuentemente nos hace desviar nuestra atención de la conducción.

Las nuevas tecnologías, se han convertido en algunas de las distracciones más habituales y peligrosas, y son el origen de gran número de accidentes.

El uso del teléfono móvil durante la conducción, además de ser una actividad prohibida, es un arriesgado hábito. Su manipulación hace que el conductor no preste la atención necesaria, pierda el control sobre la velocidad y distancia de seguridad, disminuye peligrosamente la capacidad de reacción, y provoca con frecuencia desvíos de la trayectoria.

La manipulación de navegadores durante la marcha o de cualquier dispositivo del vehículo, son también claros ejemplos de hábitos poco seguros durante la conducción, ya que si centramos nuestra atención a estas actividades, dejaremos desatendida nuestra principal función.

Sólo nosotr@s podemos evitar estas distracciones. La clave se encuentra en analizar nuestros peores hábitos, para intentar no repetirlos y así prevenir comportamientos negligentes que puedan comprometer nuestra Seguridad Vial.

Dejar un comentario