VELOCIDAD Y SEGURIDADVELOCIDAD Y SEGURIDAD

Todos debemos tomar conciencia de la importancia de nuestras actitudes en la carretera, y cada vez estamos más convencidos de que velocidad y seguridad están directamente relacionadas.

Es uno de los elementos más determinantes en accidentes de tráfico. Según la DGT, la velocidad, junto con las distracciones y el alcohol, forman parte de las principales causas de siniestralidad.

Cada vez es mayor la fuerza del mensaje de la Administración para recordarnos que el control de la velocidad nos ayuda a salvar vidas.

No sólo es fundamental cumplir con la normativa en cuanto a las limitaciones  en cada tipo vía, si no que debemos conducir a una velocidad adecuada a cada circunstancia, condiciones de la vía y entorno, condiciones meteorológicas, circunstancias del tráfico y del propio conductor.

Circular a velocidad excesiva, nos afecta de manera directa en nuestra conducción y bienestar. Por un lado dificulta al conductor la apreciación de cualquier peligro, hace más complejo el control del vehículo y dificulta nuestra capacidad de reacción ante cualquier riesgo o imprevisto, aumentando peligrosamente la distancia de reacción y de frenada. Lo que se traduce en un incremento de nuestra probabilidad de sufrir un accidente.

No debemos olvidar que la velocidad incide directamente en la gravedad y el grado de lesión de las víctimas. La fuerza del impacto en una colisión o en un atropello aumenta exponencialmente al aumentar la velocidad, por lo que la probabilidad de que el resultado sea mortal es mucho mayor.

Pero la velocidad no sólo nos influye de manera negativa en materia de seguridad vial, también afecta a otros factores como el consumo, incrementando de forma considerable el gasto en combustible. O la contaminación, ya que  el aumento de velocidad, supone un crecimiento de las emisiones de gases contaminantes y un aumento de  la contaminación acústica.

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